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ENTREVISTA Se prevé lenta recuperación de vehículos ligeros: Rosales

Hasta 2027 se lograría alcanzar el máximo histórico de comercialización, registrado en 2016.

La pandemia de coronavirus Covid-19 fue tan solo la punta de un iceberg que le provocó un enorme boquete a la comercialización de vehículos ligeros en México, la cual ya venía en declive desde marzo del 2017.

Guillermo Rosales, DIrector de la AMDA
AMDA

El Ingeniero Guillermo Rosales Zárate, director general adjunto de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores, A.C. (AMDA), reconoce que, aunque en abril y mayo del año pasado las ventas cayeron a niveles nunca vistos, el sector ya estaba golpeado y muy lejos de alcanzar el máximo histórico que las operaciones lograron en 2016, al rebasar un millón 600 mil unidades colocadas en el mercado nacional.

“La caída, en comparación con aquel momento que logramos el punto máximo de ventas, es muy profunda. Estamos hablando de un desplome de más del 30%. Tan solo en lo que corresponde a la comparación con el año pasado seguimos abajo un 20%, esto si tomamos en cuenta las ventas del 2019. Es decir, antes de la llegada del Covid-19.

En 2020 cerramos con la comercialización de 949 mil unidades ligeras y 26 mil vehículos comerciales pesados. En tanto que para este año la expectativa para el segmento de unidades ligeras es de un millón 50 mil y 30 mil pesados”, señaló.

Aunque Rosales Zárate advierte cierta recuperación en el sector una vez transcurrido el primer tercio de este año, señala que esta resulta insuficiente para lo que demanda un reto tan importante como lo es sacar adelante al mercado automotriz nacional.

CRECIMIENTO
“El hecho de que estemos iniciando la curva de recuperación resulta una noticia relevante, ya que eso nos estaría acercando, tal cual como van los números, a la expectativa establecida para este año de alcanzar un repunte del 10.6% en comparación con 2020. Sin embargo, esta cifra es insuficiente para revertir el 28% de caída que sufrimos el año anterior, pero con una línea de constancia de recuperación, la cual si marcha mejor la economía podría darse en 2023 o quizá se alcanzará hasta 2024. Así que el gran reto es alcanzar ventas arriba de un millón 300 mil unidades como las que tuvimos hace un par de años”, subrayó.

Lo complicado de la tendencia que muestran las cifras de ventas es que para que lograr el nivel conseguido hace cinco años se requiere ser constante en las operaciones durante el próximo sexenio, esto si la economía lo permite.

“Creemos que por ahí del 2027 podríamos llegar a los niveles registrados en 2016, con ventas por encima de un millón 600 mil unidades. Es decir, por todas partes el panorama ha sido muy duro y nos estará obligando a cuidar los pequeños detalles en el proceso de venta para no perder la satisfacción de los consumidores”, enfatizó.

Al ser cuestionado sobre el comportamiento que ha mostrado la comercialización de automóviles híbridos y eléctricos, el directivo prevé que tardarán varios años más para que estos logren desplazar a los vehículos con motores de combustión interna, pues el principal obstáculo es su valor en el mercado.

“En lo que va del año hemos logrado que un 2% del total de vehículos ligeros corresponda al segmento de los híbridos. La presencia de las marcas que ofertan este tipo de unidades ha crecido ligeramente, así que en la Asociación creemos que seguirá incrementándose de forma gradual su participación en el mercado mexicano. Además, los precios de los vehículos híbridos han venido disminuyendo en comparación con la brecha tan alta que había hace 10 años con relación a los vehículos de gasolina.

En lo que respecta a los vehículos eléctricos, continúan siendo un producto de nicho, son muy pocas unidades las que se comercializan en México, esto como consecuencia de que representan una tecnología de alto valor, ya que la manufactura de la batería de litio que permite su funcionamiento todavía continúa siendo cara. Por lo tanto, consideramos que en los próximos años seguirán en niveles de baja penetración hasta que avance el desarrollo tecnológico y con ello se abaraten los costos de manufactura; lo que le permitirá ser más accesible para un mercado como el nuestro, de ingresos medios y medios-bajos”, concluyó

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