La industria manufacturera en México inicia 2026 en un punto de transición: cautela en inversión, presión laboral y mayor demanda tecnológica. Automatización, mantenimiento y capacitación emergen como ejes críticos para sostener la competitividad.

La gestión de almacenes evoluciona hacia modelos autónomos impulsados por inteligencia artificial, donde la anticipación de demanda, la analítica y la automatización redefinen la eficiencia operativa.
Nueva herramienta de fresado permite estabilidad, mayor arranque de viruta y control del proceso en materiales complejos.
La renegociación del T-MEC y la reorganización de cadenas productivas colocan al die casting en México ante un escenario de oportunidad y presión estructural en tecnología, talento e integración.