La infraestructura logística del país opera bajo una presión creciente. El avance industrial, la integración regional y el aumento del movimiento de carga colocan a México ante una decisión estructural: modernizarse o saturarse.

El empleo se mantiene sin cambios mensuales, pero retrocede en el año; ingresos laborales continúan al alza en sectores productivos.
El crecimiento exportador se concentra en manufactura y en estados del norte y Bajío, con cambios relevantes en la estructura industrial.
Reducciones en producción y exportación contrastan con crecimiento en ventas al mayoreo durante marzo de 2026.