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IoT EN EDIFICIOS INTELIGENTES

Publicado en septiembre 11, 2017

IoT EN EDIFICIOS INTELIGENTES

Pese a que el término Internet de las Cosas (IoT) es relativamente nuevo, se ha convertido en un elemento presente en la mayoría de los sectores en nuestro país y en el mundo.  Este concepto nació en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) y se refiere a una revolución en las relaciones entre los objetos y las personas, incluso entre objetos, que se conectan entre ellos y con la Red para ofrecer datos en tiempo real.

El IoT funciona gracias al sistema RFID, es decir, Identificación por Radiofrecuencia, con lo que solo se necesita integrar un chip en cualquier objeto para poder procesar y trasmitir información constantemente a partir de este.

Su implementación no solo beneficia objetos específicos, sino que brinda la oportunidad de realizar construcciones inteligentes que cuenten, por ejemplo,  con proyectos de alta resolución y vigilancia por vídeo de alta velocidad que permitan la ubicación y seguimiento de personas a través de las instalaciones, que permitan ajustar el flujo de materiales en una distribución o aprovechar la ubicación y la información de seguimiento para ajustar HVAC, iluminación y otros factores ambientales automáticamente, minimizando el consumo de energía y reduciendo los gastos operativos sin interferir con la productividad del personal, entre otras cosas.

Los edificios inteligentes pueden aplicarse en diferentes sectores, dependiendo de las necesidades y aplicaciones de cada uno, optimizando los resultados en términos de productividad, control de costos, confiabilidad y escalabilidad perfecta, por ejemplo en la industria.

Las tecnologías de edificios inteligentes en la industria abarcan cuatro categorías: Seguridad, Comunicaciones, Apoyo Logístico y Automatización de Procesos, lo que permite una mayor movilidad del personal, reduce la inseguridad, optimiza las operaciones rentables y proporciona datos que ayudan en la planificación de instalaciones en el futuro. Proporciona mayor seguridad física, prevención de pérdidas, administración de stocks, y costos, y auto-checkout.

El flujo óptimo de material depende del seguimiento de ubicación, una capacidad inherente de la red Wi-Fi en la era de la red de los edificios inteligentes. La administración y minimización de los costos relacionados con entornos difíciles o complejos también serán importantes.

La tendencia es clara: cada construcción va a ser un edificio inteligente. Y la clave para el éxito es aprovechar la infraestructura de red con mayor cobertura y hacer de esto una realidad.

*Información obtenida gracias a Carlos Cisneros, Director de Canales en Extreme Networks para Latinoamérica. 



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